Encuentro de almas: deseo, ternura y la magia de un primer beso
- Faroah Páez Castillo
- 16 sept 2025
- 2 Min. de lectura
Nos encontramos y mi alma sintió calma, quería entregarse, quería disfrutar de esa complicidad, y así lo hicimos, nos presentamos, hablamos y nos conectamos.
Duramos horas hablando, conociéndonos, y luego de un lindo paseo por el parque, la química hizo lo suyo, nos miramos fijamente y me preguntaste si me podías dar un beso a lo que conteste apresurada y firmemente que si, mi boca anhelada ese beso, ese abrazo y ser apretado contra tu pecho, rodeados de árboles y con un rayo de sol iluminando nuestro encuentro le dimos rienda suelta al deseo, no en ese mismo lugar, pero secretamente sin decirnos una palabra ya habíamos hecho un trato.
La tarde pasó, las historias continuaron y nos vimos reflejados el uno en el otro, con un aire tierno y dulce pero con esa sensualidad que emanaba de nuestras miradas. No dijimos nada, simplemente todo fue sucediendo en ese acuerdo de nuestros cuerpos, llegó la noche y ya sabíamos que terminaríamos juntos, nos fuimos al hostal y allí nos entregamos sin parar, éramos un par de desconocidos entregados al placer, a la lujuria y al mismo tiempo a la ternura.
Me sentí tan amada, tan deseada y complacida, me deje besar, tocar, saborear, zarandear, nos entendimos a las perfección éramos uno, divididos en un cuerpo de hombre y uno de mujer, me conecté contigo, conmigo, con el placer infinito que tanto sé disfrutar, te recostaste en mi pecho y sentí todo ese amor, por ti, por mi, por este encuentro.
Un encuentro de almas puede ser fugaz o eterno, pero siempre nos transforma. Si esta historia resonó contigo, acompáñame en más relatos de amor consciente y magia viva.
Encuentro de almas: deseo, ternura y la magia de un primer beso

Comentarios